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Imprescindible: Haz del desayuno un habito FIT

Hoy desperté contentísima recordando que ya estamos en víspera de vacaciones, esta es una de mis épocas favoritas del año. Disfruto un montón el reencuentro de toda la familia, ver a todos los sobrinos jugando y saltando, tomarnos fotos, sentir el amor y la alegría de parte todos. en fin… Estas fechas son épicas y muy especiales. Al menos a mí, me cargan de super buen rollito y me hacen querer dar el todo por el todo durante todo el mes.

Pero bueno, además de despertar contenta, desperté con ganas de hablarte sobre el desayuno. Ya sabes que constantemente te estoy recordando que esta es la comida más importante del día. Por eso, hoy quiero dedicar este post para hablar solo sobre él y entiendas porqué siempre estoy hablando de esto.

Recuerda que pasas alrededor de 7/8 horas sin comer mientras duermes y el organismo sigue trabajando. Es decir, que el organismo consume energía durante la noche y es necesario que, al despertar, le aportes más energía desayunando para equilibrar la que ya perdió. Por otro lado, mientras unos procesos si trabajan, el metabólico no, debido a que no ingieres alimentos y eso lo enlentece. Lo que provoca la acumulación de grasa ya que, el metabolismo no se encuentra consumiendo energía y quemando calorías. Por lo tanto, tú que siempre buscas la forma de mantenerlo activo, es importante que desayunes, ya que con esta misma explicación puedes dar por hecho, que saltarse el desayuno además de no ser bueno, no adelgaza en lo absoluto como algunas páginas de internet comentan.

Puedo entender que no desayunes porque al despertar no tienes nada de apetito. A mi me ocurre uno que otro día. Por eso digo que desayunar es más que eso, es un hábito. Si realmente te propones día tras día a comer en las mañanas, te darás cuenta cómo tu cuerpo se irá acostumbrando y no solo lo convertirá en un hábito, sino que también te lo agradecerá y verás los cambios.

¿Qué debes de desayunar?

  • Proteínas, bien sea claras de huevo, leche o yogurt, de preferencia desnatados. Otro tipo de proteínas que le puedes aportar al desayuno son las que vienen en polvo para batidos, las almendras, la quinoa, el queso fresco o cotagge.
  • Frutas, de la forma que más gustes, en rodajas o piezas enteras.
  • Carbohidratos, que en este caso serían cereales o pan. Mejor aún si son integrales. Y más rico si contienen granos. Puedes incluir también galletas integrales.

¿Aún no se te ocurre ninguna idea?

Pues fácil, puedes prepararte algunas tostadas de pan con queso fresco con algunas rodajas de la fruta de tu preferencia. También puedes alternar un día frutas y otro día mermelada light. Puedes complementarlo bebiendo agua o zumo de naranja. Incluso, si eres como yo amante del café con todo permiso puedes darte el gustito. Y si deseas un café con leche también, solo usa leche desnatada y listo. De resto existen muchísimos alimentos para complementar un buen desayuno y hacerlo equilibrado.